5 de diciembre de 2010

Y me endulza con sus palabras, esas palabras de amor que me
enternecen y me hacen querer olvidarme de todo lo ocurrido,
y hacer como que nada ha pasado.

Pero nuevamente pienso en que no quiero salir más dañada.
No quiero volver a lo mismo,
no quiero sufrir.
Quiero ser precavida aunque sea por esta vez y no manejarme
por lo impulsos
que siento, de correr y abrazarlo, de besarlo y
acariciarlo, y demostrarle que es todo en mi vida,
que es
mi vida misma.
¿Cuántas caídas y cuánto dolor
puede soportar un cuerpo?

3 comentarios: